LAS MISIONES MUNDIALES DE LA IGLESIA DE DIOS
Un legado de fe, obediencia y expansión del evangelio
La historia de la Iglesia de Dios es también la historia de un movimiento misionero comprometido con la proclamación del evangelio, la formación de discípulos y la expansión del Reino de Dios entre las naciones. Desde sus primeros años, la visión de alcanzar a quienes aún no habían escuchado el mensaje de salvación ha constituido una parte esencial de su identidad y de su razón de ser.
El Departamento de Misiones Mundiales de la Iglesia de Dios tiene la responsabilidad de impulsar, orientar y supervisar los esfuerzos de evangelización global, procurando que el mensaje de Jesucristo alcance a pueblos, comunidades y naciones, conforme al mandato que el Señor encomendó a su Iglesia:
«Por tanto, id, y doctrinad a todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo: enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén». (Mateo 28:19-20, Reina-Valera 1909).
Estas palabras no constituyen únicamente un mandato bíblico; representan el fundamento espiritual de generaciones de hombres y mujeres que, movidos por la fe, respondieron al llamado misionero y dedicaron sus vidas a llevar el evangelio más allá de sus fronteras.
1886: LOS CIMIENTOS DE UN MOVIMIENTO CON VISIÓN MISIONERA
Fieles al espíritu de búsqueda espiritual, unidad cristiana y compromiso con la santidad que caracterizó a sus pioneros, en 1886 se establecieron las bases del movimiento que llegaría a conocerse como la Iglesia de Dios (Church of God), en el estado de Tennessee, Estados Unidos.
En el condado de Monroe, un grupo de creyentes se reunió con el anhelo de profundizar en las Escrituras, vivir conforme a sus enseñanzas y procurar una experiencia cristiana más plena. Aquel esfuerzo, conocido inicialmente como la Unión Cristiana, constituye un antecedente fundamental en la historia de la Iglesia de Dios.
Lo que comenzó como una pequeña comunidad de creyentes llegaría a convertirse en un movimiento pentecostal de alcance internacional, cuya trayectoria ha estado marcada por la predicación del evangelio, la formación de ministros y el establecimiento de congregaciones en diferentes partes del mundo.
El legado de aquellos pioneros no se limita a la historia de una organización. Su mayor contribución fue sentar las bases de una obra que continuaría extendiéndose mediante la fe, el servicio y la obediencia al mandato de Jesucristo.
EL DESPERTAR DE LAS MISIONES MUNDIALES
Hacia 1910, la obra misionera internacional de la Iglesia de Dios comenzó a adquirir mayor proyección con la llegada de su primer misionero a las Islas Bahamas. Este acontecimiento representó un paso significativo en el proceso de expansión del movimiento más allá de los Estados Unidos.
(Pilares de Pentecostes del Centro Histórico Dixon de la Iglesia de Dios, describe este acontecimiento:
"...Edmond y Rebecca Barr llegaron a Nassau en noviembre de 1909
y comenzaron a predicar. Como ministra estadounidense en otra cultura, Rebecca
se convirtió en la primera misionera de la Iglesia de Dios. Los Evans, junto
con Carl M. Padgett, se unieron a ellos el 4 de enero de 1910. Su colaboración
reflejaba el crecimiento de la Iglesia de Dios: ministros hombres y mujeres;
una organización multinacional, con ciudadanos de Estados Unidos y las Bahamas;
multirracial, con personas de ascendencia europea y africana; y
multigeneracional, con participantes maduros y jóvenes.
Wilmore V. Eneas y su esposa, Arabella, fueron de los
primeros en unirse a la Iglesia de Dios en las Bahamas. Arabella, que padecía
una enfermedad prolongada, estaba sentada en el porche de su casa en Meadow
Street, en la comunidad de Bain Town, en Nassau, cuando oyó predicar en la
esquina de la calle. Era un mensaje desconocido, por lo que invitó a los
ministros a entrar a su casa para hablar. Estos aceptaron su invitación y le
ofrecieron imponerle las manos para orar por su sanidad. Aunque al principio Wilmore
no estaba seguro del pentecostalismo, no podía dudar del cambio en la vida de
Arabella. La casa de los Eneas se convirtió en un centro de ministerio en Bain
Town, hasta que Wilmore pudo conseguir un lugar para que se reuniera la
congregación emergente.

Cuando los Evans y los Barr
regresaron a Florida, W. V. Eneas se había convertido en el líder local de la
Iglesia de Dios. En 1915, dirigió la construcción de un lugar de adoración con
techo de paja llamado «El Campamento». Alrededor de 1918, la congregación pudo
construir una iglesia de madera más adecuada. Ridiculizando su adoración
ferviente y entusiasta, los habitantes del pueblo llamaban a los pentecostales
«saltadores» y a la Iglesia de Dios «la esquina de los saltadores de Eneas».
Wilmore se convirtió en el primer obispo negro de la Iglesia de Dios en las
BahamasPosteriormente, el interés por llevar el mensaje pentecostal a nuevos territorios abrió las puertas para el establecimiento de obras misioneras en América Latina, una región que llegaría a ocupar un lugar importante en el desarrollo histórico de la Iglesia".
1931-1932: LOS PRIMEROS PASOS EN AMÉRICA LATINA
En 1931 comenzaron a concretarse importantes esfuerzos misioneros en territorio latinoamericano. El reverendo James H. Ingram, quien entonces supervisaba las iglesias de los estados de Arizona y California, comisionó a la hermana Maria W. Atkinson para iniciar el trabajo misionero en el estado de Sonora, al norte de México.
Maria W. Atkinson
Este esfuerzo constituyó uno de los antecedentes del establecimiento de la Iglesia de Dios en América Latina.
En 1932 se organizó formalmente la primera congregación de la Iglesia de Dios en la región, con 41 miembros y tres predicadores nativos. David Burgos fue el primer pastor de aquella congregación pionera.
A partir de entonces, el trabajo misionero comenzó a extenderse progresivamente. El reverendo Ingram y otros misioneros recorrieron distintos territorios, establecieron relaciones ministeriales, promovieron la formación de líderes locales y contribuyeron a la fundación de nuevas congregaciones.
Rev. J.H.Ingram
Aquellos primeros esfuerzos exigieron sacrificio, perseverancia y una profunda convicción espiritual. Los recursos eran limitados y los desafíos numerosos, pero la visión de alcanzar a las naciones mantuvo vivo el impulso de la obra.
La historia de las misiones nos recuerda que las grandes obras suelen comenzar con pequeños grupos de creyentes dispuestos a obedecer el llamado de Dios.
LA EXPANSIÓN DE LA IGLESIA DE DIOS EN AMÉRICA LATINA
Con el paso de los años, el trabajo de los misioneros y de los primeros líderes nacionales contribuyó al establecimiento de la Iglesia de Dios en numerosos países latinoamericanos.
Cada nueva obra representó una oportunidad para predicar el evangelio, formar discípulos, capacitar ministros y establecer comunidades de fe comprometidas con las necesidades espirituales y sociales de sus pueblos.
De acuerdo con la cronología histórica que sirve de base a esta reseña, se presenta la siguiente relación de países y años de inicio de la obra:
México: 1932.
Guatemala: 1934.
Costa Rica: 1935.
Panamá: 1935.
Argentina: 1940.
El Salvador: 1940.
Honduras: 1944.
Uruguay: 1945.
Perú: 1947.
Nicaragua: 1950.
Brasil: 1951.
Chile: 1954.
Colombia: 1954.
Paraguay: 1954.
Bolivia: 1960.
Venezuela: 1966.
Ecuador: 1971.
Esta relación permite apreciar la progresiva expansión geográfica de la obra misionera y el esfuerzo de quienes contribuyeron a establecer congregaciones en diferentes contextos culturales y nacionales.
Detrás de cada fecha hay historias de fe, familias comprometidas, predicadores que recorrieron largas distancias, iglesias que abrieron sus puertas y creyentes que hicieron de la Gran Comisión una responsabilidad permanente.
El crecimiento de la Iglesia de Dios en América Latina es, por tanto, el resultado de una labor colectiva en la que han participado misioneros internacionales, pastores nacionales, evangelistas, maestros, líderes y congregaciones enteras.
EL DESARROLLO DE LA ESTRUCTURA MISIONERA LATINOAMERICANA
En 1945, el reverendo Vessie D. Hargrave fue nombrado primer superintendente de la Iglesia de Dios para América Latina, de acuerdo con los antecedentes históricos aquí recopilados.
Conforme avanzó la obra, las necesidades de supervisión, organización y acompañamiento ministerial hicieron necesario establecer diferentes estructuras administrativas para atender el crecimiento de las congregaciones y fortalecer el trabajo en cada región.
En determinados períodos, algunas superintendencias respondieron directamente al Departamento de Misiones Mundiales, mientras que en otros se establecieron estructuras regionales para facilitar la coordinación de los esfuerzos evangelísticos y administrativos.
Entre estas iniciativas se encuentra BRACAMEX, una dirección de campo que agrupaba las superintendencias de Brasil, Centroamérica y México. Sin embargo, esta estructura no comprendía la totalidad de los países hispanoamericanos de Sudamérica.
Estas distintas etapas reflejan los esfuerzos de la organización por responder a las necesidades de una obra que continuaba creciendo y que requería mecanismos de coordinación cada vez más amplios.
2010: UN NUEVO IMPULSO HACIA LA INTEGRACIÓN REGIONAL
En 2010, el Departamento de Misiones Mundiales designó al doctor David E. Ramírez como director de campo para América Latina, con el propósito de integrar y coordinar los esfuerzos de las distintas superintendencias de la región.
El doctor Ramírez había dirigido la Superintendencia de Sudamérica entre 2008 y 2010. Su designación representó una etapa importante en la búsqueda de una mayor articulación entre los diferentes territorios y en la consolidación de una visión misionera compartida.
Posteriormente, a mediados de 2016, durante la Asamblea General de la Iglesia de Dios, el doctor Otoniel Collins, quien había desarrollado una amplia trayectoria como misionero y superintendente de Centroamérica, fue nombrado director de campo de la Iglesia de Dios para América Latina.
Su nombramiento estuvo vinculado con el propósito de fortalecer la integración regional y avanzar en los objetivos de la visión 20-20/6R, promoviendo una participación más articulada de los países latinoamericanos en el cumplimiento de la misión global de la Iglesia.
Estos procesos de reorganización y liderazgo forman parte de una historia que continúa escribiéndose. La estructura administrativa puede transformarse para responder a nuevas necesidades, pero la responsabilidad fundamental permanece: anunciar a Jesucristo, formar discípulos y llevar el evangelio a todas las naciones.
SIGAMOS AVANZANDO:
EL COMPROMISO DE LAS NUEVAS GENERACIONES
Al mirar retrospectivamente esta trayectoria, encontramos un legado que merece ser conocido, valorado y transmitido a las generaciones venideras.
Los pioneros abrieron caminos; los misioneros cruzaron fronteras; los primeros pastores establecieron congregaciones; y miles de creyentes han sostenido la obra mediante sus oraciones, su servicio, sus ofrendas y su compromiso con el evangelio.
Hoy, la responsabilidad de continuar esa historia recae también sobre las nuevas generaciones de ministros, líderes y miembros de la Iglesia de Dios.
La memoria histórica no debe conducirnos únicamente a recordar lo que otros hicieron, sino también a reconocer el llamado que tenemos en el presente.
La historia nos inspira, la fe nos sostiene y la misión nos impulsa a seguir adelante.
A las puertas de nuevas etapas en el desarrollo de la obra latinoamericana, cobra especial significado la exhortación que ha acompañado este proceso de avance: ¡Sigamos avanzando!
Avanzar significa conservar la fidelidad a las Escrituras, fortalecer la formación ministerial, impulsar la evangelización, desarrollar nuevos liderazgos y mantener vivo el compromiso de alcanzar a quienes todavía necesitan escuchar el mensaje de salvación.
El legado de los pioneros no es solamente una herencia que debemos honrar; es una responsabilidad que debemos asumir.
COSTA RICA:
UNA HISTORIA MISIONERA QUE COMENZÓ EN 1935
Conozcamos los orígenes de la Iglesia de Dios en Costa Rica
Dentro de esta amplia historia de expansión misionera, Costa Rica ocupa un lugar significativo por haber sido uno de los primeros países de Centroamérica en recibir el mensaje de la Iglesia de Dios.
El año 1935 constituye una fecha fundamental en la memoria histórica de la Iglesia de Dios en Costa Rica. Desde entonces, el desarrollo de la obra nacional se vincula con una historia de predicación, servicio, establecimiento de congregaciones y formación de generaciones de creyentes.
Para comprender los orígenes de esta trayectoria, es necesario situarnos en el contexto de los primeros esfuerzos de expansión internacional de la Iglesia de Dios y del impulso que se procuró dar al trabajo misionero durante las primeras décadas del siglo XX.
En el marco de las conmemoraciones por los cincuenta años de la Iglesia de Dios a nivel internacional, se promovió el fortalecimiento de la labor misionera y se declaró el «Jubileo de Oro para América Latina», según la referencia publicada en Church of God Evangel, el 31 de agosto de 1935.
Este antecedente permite situar el desarrollo de las misiones latinoamericanas dentro de una etapa de especial interés por la expansión del evangelio y el establecimiento de nuevas obras.
Costa Rica formó parte de ese movimiento histórico. La llegada y el desarrollo de la Iglesia de Dios en nuestro país dieron inicio a una trayectoria que, a lo largo de las décadas, involucraría a hombres y mujeres comprometidos con la proclamación del evangelio y el servicio a sus comunidades.
Al recordar esta historia, reconocemos el valor de quienes participaron en aquellos primeros esfuerzos y la importancia de conservar su legado para las generaciones actuales.
Desde aquellos primeros pasos en 1935 hasta la Iglesia que hoy conocemos, cada etapa representa una oportunidad para agradecer, aprender y renovar nuestro compromiso con la misión que Jesucristo encomendó a su Iglesia.
La historia continúa. El llamado permanece. Y la responsabilidad de llevar el evangelio a las nuevas generaciones sigue vigente.
Iglesia de Dios en Costa Rica: honramos nuestro legado, vivimos nuestra misión y seguimos avanzando en fe.
Jubileo de Oro para América Latina
El ministerio del Reverendo Ingram, se extendió por muchos países
alrededor del mundo, es así que sus viajes fueron constantes a México,
Guatemala, El Salvador, Panamá y Costa Rica.
VER:
https://historiaiglesiadedioscostarica.blogspot.com/2021/01/j-h-ingram-un-hombre-apasionado-por-las.html
Destacamos el periodo en el cual tuvo participación en Costa Rica:
- SUPERVISA EL TRABAJO EN COSTA RICA (Pate del Jubileo de Oro)
1935 – 1938 (…)
1954 – se retira (…)
(http://www.sebime.com.mx/historia/bios/ingram.html
Reverendo J. H. Ingram: Apasionado por las misiones.
EL REVERENDO INGRAM CONOCE A LA HERMANA ROSEBELLE DANDE...ES ASI QUE INICIA EL TRABAJO DE LA
IGLESIA DE DIOS EN COSTA RICA.
Hermana Rosebelle Dandie, pionera de la Iglesia de Dios en Costa Rica
Entre los años de 1935 a 1938, el hermano Ingram, un hombre apasionado por la misiones, llega a Costa
Rica, como parte de la "Gira del Jubileo de Oro” (acuerdo tomado por la
Iglesia de Dios para fortalecer a las misiones esparcidas).
Cabe denotar lo siguiente:
* El trabajo misionero no fue propiamente como "Iglesia
de Dios"; más bien se debió a la labor solitaria de una hermana de color
conocida como "La hermana Dandie", inicia la obra en uno de los
barrios aledaños a Puerto Limón (hoy Barrio Cristóbal Colón), predicando en
ingles, porque en ése tiempo en dicha zona se hablaba muy poco el español.
Es difícil precisar la fecha exacta en que ella empezó el trabajo predicando
como pentecostal, solo sabemos que fue una época muy dura para el país
económicamente hablando, especialmente para la gente de color, nos referimos a
los años treinta. A finales de ésta década, la
hermana Dandie, recorría los lugares comprendidos entre Limón, Siquirres, Línea
Vieja, unos 100 kilómetros aproximadamente, hoy esto es conocido como la Zona
de Guápiles, se cree que en ése periodo estableció entre 4 a 5 iglesias.
Es precisamente en esta fecha que el reverendo Ingram y la hermana Rosebelle
Dandie, sostuvieron una reunión con el fin de organizar la "Iglesia
de Dios en Costa Rica", como originalmente se le conoce a ésta
institución religiosa. Tal como lo apuntamos al inicio: (En un
principio se conocía solo como "Iglesia de Dios" (nombre original),
pero años después cuando la iglesia obtuvo la Personaría Jurídica, se dieron
cuenta que habían otras denominaciones inscritas con el nombre de "Iglesia
de Dios", por ejemplo: Iglesia de Dios...Mundial, ...de la Profecía,
...Anderson Indiana, ...del Sétimo Día, etc. Debido a ésto y que una agrupación
llamada "Evangelio Completo" se había adherido a la "Iglesia de
Dios" se pensó en ponerle lo que hoy llamamos no solo en Costa Rica sino
en otros países: IGLESIA DE DIOS EVANGELIO COMPLETO).
VER ORIGEN DEL PORQUÉ SE LE PUSO ...EVANGELIO COMPLETO
http://historiaiglesiadedioscostarica.blogspot.com/2014/02/origen-del-nombre-evangelio-completo.html
Si podemos precisar la fecha de la llegada del Reverendo J H Imgram, fué
en junio de 1935. El llegó a la zona de Limón a conocer las plantaciones de
banano, pero su sorpresa fue encontrar a un pequeño grupo de creyentes llenos
del Espíritu Santo, (Church of God Evangel, Abril 9, 1938).
El líder de éste grupo era la hermana Dandie, quién
pertenecía al Ejercito de Salvación y había sido bautizada en el Espíritu Santo
en 1927 (Church of God, august 31, 1935, p.8) Este grupo en
contraste con los grupos que él había conocido en la ciudad, era muy pobre,
estaban pasando por persecusión a causa de su testimonio pentecostal. Era
un grupo de inmigrantes negros de Jamaica que hablaban inglés, en medio de
gente que hablaba español (Conn, Where the Saints have Trod, 151).
VER ORIGEN DEL PORQUÉ SE LE PUSO ...EVANGELIO COMPLETO
http://historiaiglesiadedioscostarica.blogspot.com/2014/02/origen-del-nombre-evangelio-completo.html
Lo que más
impresionó a nuestro misionero fue la actitud de un próspero dueño de una
plantación de bananos, quien en el año 1933, había financiado la
construcción de una iglesia y había proveído para construir 3 pequeñas casas
para los miembros que habían sido destituidos, también compró tierra para
que los miembros más pobres de la congregación pudieran cultivar la tierra y de
ésta manera sustentarse (Church of God Evangel, august 31, 1935, p,
152).
Al respecto Peggy Humphey, describiendo éste viaje misionero, dice:
"Después de aterrizar ellos continuaron hasta
la capital San José, donde etuvieron por una semana. Ingram hizo contactos
misioneros mientras que su amigo hizo contactos de negocios. Aquí Ingram
se reunión con Joaquín Vela, un destacado evangelista guatemalteco. Su próxima
parada fue en Cartago, donde Ingram hizo contacto con Amos Bradley, un pionero
de la misión Santidad Pentecostal en Centro América.
Cuando ellos llegaron a Puerto Limón, Ingram pudo
emprender que el Espíritu Santo había sido su guía. Una mujer del
Ejercito de Salvadión, Rosabelle Dandie, había recibido el bautismo en el
Espíritu Santo. Ella entonces fue a un lector laico y predicador local de la
Iglesia Anglicana y oró por él. El igualmente recibió el Espíritu Santo.
El trabajo estaba empezando. Después de predicar por una semana, Ingram
organizó una iglesia con 14 miembros y 3 predicadores. La mayor parte de
los cuales eran personas que hablaban ingles y que habían emigrado de
Jamaica"(Peggy Humphrey, "J. H. Ingram Missionary Dean".
Missionary Series Published unden the auspices of Church of God World
Missions. (Cleveland, Tennessee, Pathway Press, 1966), 73, 74. Se
puede deducir en la página 74 que si Ingram llega a Panamá el 22 de junio, tuvo
que haber estado en Costa Rica antes)
Por lo arriba
descrito, podemos reafirmar que éste encuentro entre Ingram y
Dandie, tienen su fruto en el año1935, cuando J. H. Ingram visitó por
primera vez, Costa Rica, se dirigió a Puerto Limón, ahí encontró un
pequeño grupo de personas de habla Inglés pentecostales. El líder del
grupo era Rosabelle Dandie, una jamaicana.
En ese momento,
Ingram recibió el grupo de 14 personas en la membresía de la Iglesia de
Dios. La hermana Dandie, queda a cargo del grupo, principalmente debido a
la barrera del idioma (Limón es un área donde se habla el ingles y
otras lenguas caribeñas). Por lo que busca un misionero de habla
española, convirtiendose ésto en una necesidad urgente.
Es precisamente en esta
fecha que el reverendo Ingram y la hermana Rosebelle Dandie, sostuvieron una
reunión con el fin de organizar la "Iglesia de Dios en Costa
Rica", como originalmente se le conoce a ésta institución
religiosa. Tal como lo apuntamos al inicio: (En un principio se
conocía solo como "Iglesia de Dios" (nombre original), pero años
después cuando la iglesia obtuvo la Personaría Jurídica, se dieron cuenta que
habían otras denominaciones inscritas con el nombre de "Iglesia de Dios",
por ejemplo: Iglesia de Dios...Mundial, ...de la Profecía, ...Anderson Indiana,
...del Sétimo Día, etc. Debido a ésto y que una agrupación llamada
"Evangelio Completo" se había adherido a la "Iglesia de
Dios" se pensó en ponerle lo que hoy llamamos no solo en Costa Rica sino
en otros países: IGLESIA DE DIOS EVANGELIO COMPLETO).
VER ORIGEN DEL PORQUÉ SE LE PUSO ...EVANGELIO COMPLETO
http://historiaiglesiadedioscostarica.blogspot.com/2014/02/origen-del-nombre-evangelio-completo.html
Vista aérea del Barrio Cieneguita, Puerto Limón, Costa Rica
Así resume la "HISTORIA DEL PROTESTANTISMO EN COSTA RICA", éstos
inicios de la Iglesia de Dios Evangelio Completo:
puede leer el enlace
=post;postID=8511343571309723297;onPublishedMenu=allposts;onClosedMenu=allposts;postNum=9;src=link
La hermana Dandiee, continúa predicando y pastoreando en la iglesia de Cieneguita y el hermano Ingram, se quedó un tiempo en Costa Rica, para cumplir con lo acordado,.
Posteriormente el hermano Ingram, mantuvo contacto con la hermana Dandiee, hasta el año 1938, después otros supervisores de países vecinos estuvieron cuidando de la única obra de la Iglesia de Dios E. C. en Costa Rica, por espacio de 15 años. (Conn, 152), hasta que fue nombrado oficialmente un misionero latino para que se encargara de la obra yh al mismo tiempo diera inicio al trabajo misionero en español, ése misionero y pastor sería el hermano Noel deSousa, panameño, graduado en el IPI (Houston, Texas), quien vino a ser el sustituto del Reverendo J. H. Ingram.
Transcurrido el tiempo y debido a la vejez de la hermana Rosebelle Dandie (El Evangelio, julio 1951, p. 12), se nombró como pastor en Cieneguita a Eduardo Brenes. Después le sustituiría Fernando Aguero, el cual estuvo solo 3 meses, quedando en su lugar Rodrigo Granados. A los pocos meses se nombra a Rodrigo Castro y finalmente a un hermano de color Daniel Samuels.
Es durante el ministerio del hermano Samuels, que pasa a la presencia del Señor la hermana Dandie, caso trágico fue el que, al no haber hecho el traspaso de la propiedad, los hijos despojarían a la iglesia, sacando los muebles a la calle. De esta manera se perdió una de las primeras donaciones que le fuera hecha a la Iglesia de Dios E. C. en Costa Rica. (En parte influyó el que no se contara con la "personería jurídica" para su inscripción).
http://historiaiglesiadedioscostarica.blogspot.com/2015/09/rosebelle-dandie-inicia-el-trabajo-de.html
COSTA
RICA: MISIONES
Damos
gracias a Dios por el trabajo misionero de insignes obreros que a lo largo de
estos años han sabido sembrar y levantar muy en alto la bandera del Evangelio.
Es
así como nuestro trabajo se ha diversificado en muchas áreas y día
con día buscamos la consolidación y crecimiento de las mismas.
Los
nuevos retos es un gran objetivo.
Es
así como nos hemos compenetrado en la Visión 20/30 y estamos empeñados en
cumplir con el Mandato Divino de “ID Y PREDICAR EL EVANGELIO A TODA CRIATURA”.
En
ésta década de grandes oportunidades, la Iglesia de Dios Evangelio Completo en
Costa Rica, trabajo con gran mística en el afianzamiento de nuevos sistemas, alianzas
y estructuras necesarias para dar cumplimiento al mandato Divino, a través del
evangelismo, discipulado integral, el desarrollo de liderazgo, la movilización,
revitalización y plantación de nuevas iglesias, la interdependencia nacional
administrativa y ministerial, la misión urbana y la incidencia y servicio
social, concentrando los recursos estratégicamente alineados, para responder
con pertinencia, relevancia y fidelidad a la Palabra y al Espíritu s los desafíos
y oportunidades de la Visión en éste siglo.
La
Iglesia de Dios E. C. en Costa Rica, es un organismo pentecostal formado por
iglesias locales, que cumplen la misión de Dios de forma global e integral a
través de un liderazgo de servicio, con una formación ministerial actualizada y
mayordomía bíblica, con el fin de hacer discípulos capaces de participar en la transformación
de individuos y estructuras sociales, priorizando
los centros urbanos y pueblos no evangelizados. (Gen. 12: 1-2; Mat. 28: 19-20;
Luc. 4:18; Hech. 1:8)
De
ahí la gran importancia de reunir en Departamento de Misiones de la Iglesia de
Dios E. C. en Costa Rica, para estimular aún más nuestro crecimiento.
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